jueves, agosto 15, 2019

Bocetos






Más apuntes, dibujos y pinturas por acá.

jueves, julio 25, 2019

domingo, julio 16, 2017

Nuestra Señora del Carmen











Fotografías de Alexandro Roque

Algo de información y divagaciones angélicas en la columna Crimentales de Alexandro Roque: "Los ángeles de Carmen".

domingo, febrero 19, 2017

La Casa de las Recogidas, Jardín Vallejo o Edificio Presidente Juárez


El Edificio Presidente Juárez de la ciudad de San Luis Potosí, actualmente un recinto del Poder Legislativo, tiene una amplia historia repleta de historias. Fue albergue, cárcel, tienda de tabaco y sede del poder judicial antes de ser conocido como Edificio Juárez o, más popularmente, como "la cabeza de Juárez".

Y es que es la broncínea cabeza de Benito Juárez, esculpida por Joaquín Arias, la que identifica el rumbo, en la calle de Vallejo, entre el jardín Guerrero o de San Francisco y el de San Miguelito. No tiene pierde.

El edificio fue fundado en 1772 por el capitán Francisco de la Mora y Luna, para más señas conde de Santa María de Guadalupe del Peñasco. Se le llamó Jardín de Las Recogidas o de Dolores. Su propósito inicial fue como "recogimiento de mujeres" y era famosa su capilla dedicada a Nuestra Señora de los Dolores. Durante el virreinato se les llamó primero "casas de recogimiento" o "de recogidas" a las escuelas a donde mandaban a niñas indígenas para que aprendieran manualidades, limpieza, cocina y otras actividades "femeninas". Más tarde, también durante el virreinato, eran los lugares a donde mandaban a "reformarse" a mujeres que no tenían hogar, o prostitutas, o que se rebelaban contra lo establecido por la autoridad o la Iglesia. 

Dice Isabel Juárez Becerra:
El siglo XVIII agudizó los controles institucionales e incrementó el número de espacios dedicados a las mujeres. Cuando las persuasiones informales; de índole formador y vigilante, cifradas en el orden familiar, público, religioso y educativo se vieron rebasadas frente a una tendencia a la desviación en el desempeño de las expectativas de rol, se activaron mecanismos represivos de carácter normativo e institucional de expresión masculina y por ende signos de la opresión patriarcal que no radica únicamente en los hombres, sino también en sus producciones.*
Cuentan los libros de historia  que a principios del siglo XX la capilla fue remodelada y decorada, aunque fuera para ser clausurada poco después y confiscada por el gobierno. Fue tienda de tabaco, cárcel y lugar de oficinas varias, conocido el lugar como Jardín Vallejo. En el proverbial año de 1971 la construcción que rodeaba la capilla fue demolida por instrucciones del gobernador Antonio Rocha Cordero, en cuya administración se renovaron muchos sitios del centro histórico y quien compró las fincas aledañas para construir así el local del Poder Judicial. No por nada el Archivo Histórico del Estado lleva su nombre.

Se reparó la capilla y mediante un proyecto arquitectónico de Francisco Cossío Lagarde fue adaptada como vestíbulo del flamante edificio del Poder Judicial, inaugurado el 9 de abril de 1972. Así siguió hasta el año de 2006, cuando el entonces gobernador Marcelo de los Santos Fraga lo reasignó e inauguró como sede del Poder Legislativo, el 21 de marzo, en el bicentenario del natalicio de Benito Juárez.

jueves, noviembre 03, 2016

Fundación de San Luis Potosí

Festejar el 3 de noviembre de 1592 como día de la fundación de San Luis Potosí es como si sus habitantes festejáramos el día en que nuestros padres nos llevaron a inscribir al Registro Civil.

Es negar la anterior existencia de habitantes chichimecas y tlaxcaltecas y fijarnos solo en la fecha designada por los españoles.

En realidad el valle se empezó a poblar en 1590. En ese entonces el marqués de Villamanrique le informó a su sucesor como virrey, que en las tierras chichimecas había dejado ya "siete poblaciones que se van haciendo en Galicia, en el Valle de San Luis, y en el de Mexquitic, y San Francisco, Las Charcas, Tequaltiche, Tealtenango, San Andrés y otras partes, se les diesen algunos indios amigos y maíz y diez yuntas de bueyes y un español con sueldo de soldado para que les mostrase a cultivar y arar la tierra y fuesen cogiendo su fruto y aficionándose a la cultura y vida política". En 1591 llegaron las familias tlaxcaltecas, que se quedaron en lo que hoy es la Plaza de los Fundadores, hasta marzo de 1592, cuando se descubrieron los yacimientos minerales de Cerro de San Pedro y se movieron —se supone que "por las buenas"— al norte, al pueblo (hoy barrio) de Tlaxcalilla.

El acta de fundación dice:
"Señalen parte cómoda para hacer la poblazón que se ha de hacer para los mineros de las dichas minas de Potosí, y adonde puedan con más comodidad los dichos mineros asentar y beneficiar sus minas, han conferido y tratado dónde se podrá hacer el dicho pueblo, que esté sin perjuicio de los indios naturales, con los cuales se ha tratado y comunicado, y ellos han sido y son de parecer que se haga la dicha poblazón en el pueblo de San Luis, y ansí les ha parecido por la comunicación que los naturales ternán con los españoles; y para que se ponga en ejecución y se haga la dicha poblazón, visto el consentimiento y ser con voluntad de los dichos naturales han acordado de hacer e fundar la dicha poblazón en el pueblo que se dice de San Luis".
 La firmaron el capitán Miguel Calderas y Juan de Oñate, alcalde mayor de las minas de San Pedro. Se trazaron las primeras calles, se repartieron tierras. Y de ahí pal real, como se dice.

viernes, abril 18, 2014

Barrio de San Juan de Guadalupe, SLP, Viernes Santo


La pólvora hace su estruendo. Todo está consumado.
Piel quemada, antojos, fritangas, calambres en la cruz, micrófonos herejes,
asombro de pequeños, besos, sopes, sombrillas y sombreros extraterrestres.
Arriba, en el escenario, los actores saben lo que hacen, tratan de hacerlo bien
y entretener a los más de cinco mil asistentes que llenan la avenida Himno Nacional.

(crónica en Crimentales)

viernes, noviembre 02, 2012

El Saucito: el octavo barrio


A quien corresponda:

El Saucito debe ser reconocido como lo que ha sido desde siempre, como el octavo barrio. Su comida, su templo y su panteón hacen que el rumbo sea único, y de menos se merece el nombramiento de barrio para que se sume (en promoción y en cuidado) a los siete tradicionales de la ciudad de San Luis Potosi. 

Por su tanta vida y su tanta muerte, por su historia y su significado.

Alexandro Roque

(Siguen firmas de ciudadanos y fantasmas)

miércoles, julio 18, 2012

Aniversario del levantamiento de la bruja guachichil


El domingo 18 de julio de 1599, hace 412 años, una indígena anciana y sin nombre logró juntar a los habitantes de los pueblos de Tlaxcalilla y Santiago, a algunas leguas del pueblo español de San Luis Potosí, con la promesa de una liberación terrenal y espiritual.

Convenció a muchos, no se sabe cómo, de no ir a misa, y a los que estaban en los cultos de los hoy barrios los sacó al entrar y destruir las imagenes religiosas. El justicia mayor, Gabriel Ortiz de Fuenmayor, la juzgó y mandó su ahorcamiento apenas al amanecer del lunes 19 de julio.

La historia consta en el expediente del juicio con el que la juzgaron unas horas después, por hechicería y por matar a un indio, publicado en forma íntegra en el libro Documentos sobre el capitán y justicia mayor Gabriel Ortiz de Fuenmayor, de José Ignacio Urquiola Permisan, publicado por El Colegio de San Luis (2004). Se habla de apariciones, transformaciones, muertes sin motivo aparente, una vida mejor junto a La Laguna. Españoles, tarascos, guachichiles y tlaxcaltecas dan su versión y sólo ella parece creer en que todo era para bien.


Un relato muy resumido del caso, que se transformó en leyenda y dio pie a un estudio sobre chamanismo, lo puede encontrar aquí




Tengo una novela, No morirán del todo, sobre esta anciana indígena, sobre la primera revolucionaria (fallida, como tantos, pero idealista, digamos) de estas tierras tuneras, una chamana que fue seguida a pesar de todo y le tuvieron miedo, respeto, que no necesitó nombre y que pasó su juventud mientras se conquistaba esta región de Aridamérica.

Les comparto algunos párrafos:

1599, casi se llega el cambio de siglo. El justicia mayor no puede sustraerse a hacer la señal de la cruz, aunque lo disimula como si se atusara el bigote, no vaya a ser que alguien piense que es supersticioso, ni lo quiera Dios, mientras recuerda la pintura de la señora santa Ana que pende en el muro norte del templo del pueblo: la misma mirada hueca de unas cataratas blancas que está a punto de curar para siempre. La condenada tamborilea uno contra otro sus índices y cordiales, en el ritmo de la trompeta. Parece rezar, pero quienes la conocen saben que eso es justo lo último que haría. Otra reclamación del ave hace caer en muchos sudor frío, mas el rostro de ella se queda impávido ante el graznar, acostumbrada a otras voces que no comprenden los extranjeros o que ni siquiera podrían pronunciar. Su corazón sigue latiendo sin pedir permiso, sin desbocarse. No puede hacer un hechizo para escapar, como la acusan, ni está borracha o ha comido peyote como habían dicho tratando de defenderla. No quiso comer en el poco tiempo que le dieron entre el juicio y la ejecución. Apenas le dio un breve trago a una jícara de mezcal con hojasén que le pasó Guaxcamá cuando dictaron la sentencia y en ayunas la habían traído a la horca, paso a paso, para que todos oyeran el delito que conocían de sobra, para escarmiento de la indiada, para consolidar con este desfile el nuevo orden de estas tierras, con don Gabriel vestido con telas de la Península y su pertrecho militar reluciente, al frente, flanqueado por dos guardias de casco guerrero y la vieja de pie en una carreta descubierta, con una manta gris y raída como único tapujo de sus cueros, custodiada por cuatro jinetes en cabalgaduras de diversos colores.
Al dios de los blancos, recuerda, lo mataron con un juicio igual de injusto, pero era su destino. Como el mío. Tal vez. Ese dios pidió perdonar a los que lo mataron, porque no sabían lo que hacían, pero para ella la ignorancia no es pretexto. Le dan lástima, coraje, ternura casi. Bola de agachones, espero que algún día se les quite. 
No le importan los gritos que para lucirse le lanza con su voz más ronca fray Diego Granados, crucifijo en alto —quien se imagina a sí mismo haciendo historia, la Historia, como un ser que proyecta rayos de luz, digno de ser ilustración de algún libro sobre fe—, instándole al arrepentimiento, ni las cuatrocientas voces de la multitud de indios que en sus lenguas nativas —hay tarascos, tlaxcaltecas, otomíes, pames, guachichiles— claman por partes iguales que la cuelguen o que la liberen, y que a los blancos les parece un clamor hereje, una rumorosa ola sin significado que por sus efectos intimidantes hay que parar de golpe, una enfermedad que se debe cortar de tajo para la propia sobrevivencia de la ciudad fundada apenas siete años atrás, en 1592. 

Danzas para el señor Santiago


Baile en el atrio de la iglesia de Santiago, en preparación de su fiesta.

Más imágenes en Flickr: AxRq (click aquí).

martes, abril 10, 2012

Una potosina en El Prado

Con este título, Don Daniel Delfín y Martínez de Velazco, único seguidor de este humilde blog, publica en Genealogía Novohispana la cronología y datos interesantes de la vida de doña Francisca de la Gándara, la virreina potosina nacida en Vanegas, a propósito del retrato que de ella se expone en el Museo del Prado, de Madrid.
Vayan allá.

martes, marzo 31, 2009

jueves, mayo 29, 2008

segun las buenas conciencias...

aunque todos somos del mismo barrio
no es lo mismo bacín que jarro...

sábado, enero 05, 2008

La virreina doña Francisca de la Gándara

"De buena presencia y modales afables y cortesanos, era Calleja bien visto en la sociedad potosina. A 26 de enero de 1807 contrajo matrimonio con doña Francisca de la Gándara, hija de don Manuel Jerónimo de la Gándara, dueño de la hacienda de Bledos. En la Iglesia de San Sebastián bendijo el matrimonio de Mateo Braceras, cura del pueblo; y fueron padrinos el coronel don Manuel José Rincón Gallardo y doña Ignacia de la Gándara".

Primo Feliciano Velázquez,
Historia de San Luis Potosí (Colsan/AHESLP), Tomo II, p.409

jueves, diciembre 20, 2007

Carmen Light



Espectáculo lumínico proyectado sobre la cantera rosa de la portada barroca del templo de Nuestra Señora del Carmen, en San Luis Potosí, que recupera el sentido del barroco: asombrar a la indiada, hacernos ver las delicias del paraiso prometido, mostrarnos la riqueza de un cielo que parece tan lejano y tan al alcance de la mano.

Seguiremos comentando.

viernes, agosto 17, 2007

Fiesta en el barrio (5)


Danza en honor a la patrona del barrio de Tlaxcala, el domingo anterior a la mera fiesta. Video tomado después de unos sabrosos sopes y una malteada dos tres.